La muerte bancaria ocurre cuando una persona o una empresa pierde el acceso a los servicios financieros que necesita para funcionar con normalidad. Puede comenzar con el cierre de una cuenta corriente y extenderse a tarjetas, transferencias, medios de pago, cuentas empresariales e incluso dificultades para establecer nuevas relaciones con otras entidades.
El término suele asociarse al debanking, una práctica mediante la cual un banco decide terminar la relación con un cliente. Las causas pueden ser muy variadas como sospechas relacionadas con delitos financieros, incumplimiento de requisitos de identificación, operaciones consideradas demasiado riesgosas o simplemente una decisión comercial. El problema aparece cuando el cliente desconoce la razón concreta o sospecha que detrás del cierre existen criterios políticos, reputacionales o vinculados con su actividad pública. Eso es precisamente lo que denuncia Frédéric Baldan.
El caso Baldan y la sombra de Ursulagate
Baldan, exlobista europeo y activista belga, se hizo conocido por sus acciones legales contra Ursula von der Leyen y por publicar Ursula Gates, un libro en el que reconstruye el llamado Pfizergate y examina la influencia de los grandes grupos de presión en Bruselas.
El libro dedica una parte central a los mensajes intercambiados entre von der Leyen y Albert Bourla, director ejecutivo de Pfizer, durante las negociaciones de vacunas contra la COVID-19. A partir de ese episodio, Baldan desarrolla una tesis más amplia sobre las relaciones entre instituciones europeas, multinacionales, fundaciones privadas, grupos de presión y organismos internacionales.
También sostiene que determinadas políticas de digitalización y vigilancia pueden ampliar la capacidad de control sobre los ciudadanos. Su ofensiva contra la presidenta de la Comisión Europea comenzó antes de la publicación del libro. En 2023 presentó una denuncia relacionada con aquellas negociaciones y con la falta de acceso público a los mensajes con Bourla.
Meses después, Baldan denunció otro episodio. Según su relato, ING y Nagelmackers cerraron cuentas relacionadas con él, incluida su cuenta personal, las vinculadas con su actividad profesional y editorial y otras pertenecientes a su familia. El escritor atribuyó la decisión a su enfrentamiento con las instituciones europeas.
El problema de depender de un solo banco
La muerte bancaria tiene también una lectura menos política y mucho más cotidiana. Quien mantiene todos sus ingresos, ahorros, tarjetas y pagos en una sola entidad queda expuesto a una decisión que puede bloquear de golpe buena parte de su vida financiera.
El reconocido abogado Giovanni Caporaso plantea que esa dependencia puede reducirse mediante la diversificación. Esto implica trabajar con más de una entidad, estudiar la posibilidad legal de mantener relaciones bancarias en diferentes jurisdicciones y conservar una parte razonable de liquidez disponible fuera de una única cuenta.
No se trata de ocultar patrimonio, sino de evitar que todo dependa de una sola institución. Para los que buscan una mayor protección patrimonial, la plataforma BLINDAX LEGAL ofrece soluciones a la medida que permiten una mejor planificación en distintas jurisdicciones orientadas a construir un plan B financiero y patrimonial a largo plazo.
El caso Baldan demuestra hasta dónde puede llegar el problema cuando un banco decide que ya no quiere mantener una relación con determinado cliente. En economías donde salarios, empresas, impuestos y pagos cotidianos pasan por una cuenta bancaria, quedarse sin ella puede puede convertirse en una verdadera muerte bancaria.
