La inversión extranjera en Panamá experimentó una importante recuperación durante el primer semestre de este año, al alcanzar los 792,4 millones de dólares. Sin embargo, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por empresas extranjeras que ya operaban en Panamá, mientras que las nuevas aportaciones de capital mediante acciones y otras participaciones tuvieron una presencia marginal.

De acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), los resultados se producen en un contexto de mayor actividad económica y mejores indicadores macroeconómicos, condiciones que favorecen la permanencia de los capitales internacionales.

Por qué aumentó la inversión extranjera en Panamá

Una de las explicaciones del crecimiento está relacionada con la base de comparación. Durante el primer semestre de 2025, una reorganización corporativa de un conglomerado bancario con licencia internacional provocó una desinversión extraordinaria.

El MEF sostiene que aquella operación no respondía a problemas estructurales de la economía panameña. Por tanto, parte de la recuperación de 2026 debe interpretarse considerando el efecto excepcional que distorsionó los resultados del ejercicio anterior.

El principal motor de las entradas de capital fue la reinversión de utilidades, que aportó 578,5 millones de dólares, aproximadamente el 73 % de toda la IED recibida.

Este mecanismo consiste en que las compañías extranjeras utilizan parte de sus ganancias para financiar sus operaciones locales, en lugar de transferirlas íntegramente a sus propietarios fuera del país.

Las empresas no financieras encabezaron este apartado con 253,5 millones de dólares, seguidas por los bancos de licencia general, con 141,3 millones. La Zona Libre de Colón aportó otros 107,3 millones y los bancos internacionales, 76,4 millones.

Los sectores que concentran la inversión extranjera en Panamá

La distribución sectorial confirma el protagonismo de las actividades productivas, comerciales y financieras.

Las empresas no financieras recibieron 385,6 millones de dólares, convirtiéndose en el principal destino de los flujos internacionales durante los primeros seis meses del año.

La Zona Libre de Colón ocupó el segundo lugar, con 193,9 millones, impulsada por operaciones relacionadas con el comercio internacional. Su participación refleja la importancia de esta plataforma comercial dentro de la estructura económica panameña.

El sector bancario también mantuvo una presencia relevante. Las instituciones de licencia general captaron 135,3 millones de dólares, mientras que las entidades de licencia internacional recibieron 77,7 millones.

Estas cifras muestran una recuperación distribuida entre distintos segmentos económicos, aunque con diferencias significativas en el volumen de recursos captados.

La composición de la inversión extranjera directa plantea interrogantes sobre la capacidad de Panamá para atraer nuevos aportes de capital extranjero.

Mientras las utilidades reinvertidas concentraron casi tres cuartas partes del total, otros 212,9 millones de dólares procedieron principalmente de préstamos y financiamientos entre empresas matrices y sus filiales.

En cambio, las inversiones mediante acciones y otras participaciones de capital apenas alcanzaron 1,1 millones de dólares. Esta diferencia resulta significativa porque muestra que la recuperación depende fundamentalmente de la continuidad de negocios existentes y de sus relaciones financieras internacionales.

El balance semestral ofrece señales favorables sobre la permanencia de empresas extranjeras y su disposición a seguir utilizando recursos dentro de Panamá. Sin embargo, los datos disponibles todavía no permiten concluir que exista una expansión equivalente en la llegada de nuevos inversionistas.

El reto económico consiste en transformar esa recuperación financiera en una mayor diversificación de las entradas de capital, de manera que el crecimiento de la inversión extranjera dependa también de nuevas participaciones empresariales y no principalmente de las ganancias reinvertidas por compañías ya establecidas.