El enfrentamiento entre el embajador estadounidense Mike Waltz y el canciller cubano Bruno Rodríguez terminó con una votación que ofrece lecturas diferentes. Cuba consiguió que 130 países respaldaran su resolución contra el embargo, pero perdió 35 apoyos respecto a 2025. Estados Unidos, por su parte, logró aumentar los votos contrarios de siete a 17 y las abstenciones de 12 a 25. La Asamblea General volvió a condenar el embargo, aunque Washington consiguió debilitar considerablemente el consenso internacional que durante décadas favoreció a La Habana.

El episodio más tenso ocurrió cuando Waltz acusó al Gobierno cubano de corrupción y de privilegiar a sus dirigentes mientras la población enfrenta graves dificultades económicas.

Rodríguez respondió golpeando la mesa junto con otros integrantes de su delegación y solicitó un punto de orden. Después se acercó a la tribuna y llamó mentiroso al diplomático estadounidense.

Waltz exigió que retrocediera y le recordó que estaba en Estados Unidos. La presidencia de la Asamblea General tuvo que intervenir para restablecer el orden.

Waltz vs. Rodríguez, dos estrategias diplomáticas enfrentadas

La confrontación mostró las prioridades de ambos gobiernos. Waltz buscó desplazar la discusión desde las sanciones estadounidenses hacia la responsabilidad del Gobierno cubano en la crisis económica y las restricciones políticas dentro de la isla.

Su argumento principal fue que el deterioro de las condiciones de vida de los cubanos también responde a decisiones internas del sistema socialista.

Rodríguez defendió la posición histórica de La Habana, que atribuye al embargo una parte fundamental de las dificultades económicas nacionales y considera las sanciones una violación de la soberanía cubana.

El resultado permite identificar dos hechos diplomáticos simultáneos. La mayoría de los países mantuvo su rechazo al embargo, mientras Washington consiguió modificar las posiciones de numerosos gobiernos.

Entre los cambios más significativos estuvieron los votos contrarios de Colombia y Ecuador, junto con las abstenciones de Alemania, Italia y Corea del Sur.

El descenso de los apoyos constituye un problema para la diplomacia cubana. Durante años, La Habana convirtió esta votación en una demostración de respaldo internacional casi unánime.

Sin embargo, tampoco puede interpretarse el resultado como una aceptación generalizada de la política estadounidense. Los 130 votos favorables confirman que la oposición al embargo sigue siendo mayoritaria en Naciones Unidas.

Qué es el embargo contra Cuba y por qué se vota cada año en la ONU

El embargo estadounidense constituye un conjunto de restricciones comerciales, económicas y financieras establecido progresivamente después del triunfo de la Revolución cubana.

En febrero de 1962, el presidente John F. Kennedy formalizó un embargo comercial casi total. Las medidas posteriores ampliaron su alcance, especialmente mediante las leyes Torricelli y Helms-Burton.

Desde 1992, Cuba presenta ante la Asamblea General una resolución que solicita terminar esas restricciones.

La estrategia busca mantener el asunto en la agenda internacional y demostrar que numerosos gobiernos consideran cuestionables las consecuencias del embargo, particularmente sus efectos extraterritoriales.

La Habana sostiene que las sanciones afectan la adquisición de alimentos, medicamentos, combustibles y recursos financieros.

Washington argumenta que su política responde a preocupaciones relacionadas con los derechos humanos y el sistema político cubano.

Las resoluciones tienen carácter no vinculante. Por tanto, aunque una amplia mayoría vote contra el embargo, esa decisión no obliga a Estados Unidos a modificar su legislación.

Cronología histórica del conflicto entre Estados Unidos y Cuba

La confrontación entre Washington y La Habana ha atravesado distintas etapas como ruptura diplomática, enfrentamientos militares, sanciones económicas, intentos de normalización y nuevas medidas de presión. Desde 2017, los cambios de administración estadounidense han provocado giros importantes en la relación bilateral.

1959. Triunfo de la Revolución cubana. Fidel Castro llega al poder tras el derrocamiento de Fulgencio Batista. Las nacionalizaciones y el acercamiento a la Unión Soviética deterioran las relaciones con Washington.

1960. Primeras sanciones económicas. Estados Unidos reduce la cuota azucarera cubana y restringe las exportaciones hacia la isla. Cuba profundiza la nacionalización de propiedades estadounidenses.

1961. Ruptura diplomática e invasión de Bahía de Cochinos. Washington rompe relaciones el 3 de enero. En abril fracasa la invasión organizada por exiliados cubanos con apoyo de la CIA.

1962. Embargo y Crisis de los Misiles. El presidente John F. Kennedy establece un embargo comercial casi total en febrero. En octubre, la instalación de misiles soviéticos en Cuba desencadena una crisis nuclear.

1977. Apertura de secciones de intereses. Durante las presidencias de Jimmy Carter y Fidel Castro se establecen oficinas diplomáticas en Washington y La Habana.

1982. Cuba entra en la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo. La designación introduce nuevas restricciones y permanece vigente durante décadas.

1992. Ley Torricelli y primera votación en Naciones Unidas. Washington amplía las sanciones comerciales. Cuba consigue que la Asamblea General apruebe por primera vez una resolución que solicita terminar el embargo, con 59 votos favorables.

1996. Ley Helms-Burton. Estados Unidos refuerza el marco legal del embargo, establece condiciones para su levantamiento y contempla demandas relacionadas con propiedades confiscadas después de 1959.

2014. Obama y Raúl Castro anuncian el deshielo. Ambos gobiernos acuerdan avanzar hacia la normalización diplomática después de negociaciones secretas.

2015. Restablecimiento de relaciones diplomáticas. Reabren las embajadas y Estados Unidos retira a Cuba de su lista de países patrocinadores del terrorismo.

2016. Visita de Obama y abstención histórica en la ONU. El presidente estadounidense visita La Habana en marzo. En octubre, Washington se abstiene por primera vez en una votación contra el embargo, junto con Israel. La resolución recibe 191 votos favorables. En noviembre fallece Fidel Castro.

2017. Trump revierte parte del acercamiento. El presidente estadounidense anuncia restricciones a los negocios con entidades vinculadas a las Fuerzas Armadas cubanas. Washington también reduce drásticamente el personal de su embajada en La Habana después de reportes de incidentes de salud entre diplomáticos.

2018. Miguel Díaz-Canel asume la presidencia cubana. Raúl Castro deja la jefatura del Estado. La transición generacional ocurre mientras continúan las restricciones estadounidenses y las tensiones diplomáticas.

2019. Activación del Título III de la Ley Helms-Burton. La administración Trump permite demandas judiciales por el uso de propiedades confiscadas en Cuba. También restringe los cruceros, los vuelos y las remesas, además de adoptar medidas contra los envíos de petróleo venezolano a la isla.

2020. Nuevas restricciones y suspensión excepcional de la votación. Washington limita operaciones financieras y alojamientos vinculados al Gobierno cubano. La pandemia impide celebrar la votación anual contra el embargo en Naciones Unidas.

2021. Cuba regresa a la lista de patrocinadores del terrorismo. El 11 de enero, pocos días antes de abandonar la Casa Blanca, Trump restablece la designación. En julio, las protestas del 11J provocan una nueva crisis bilateral y sanciones estadounidenses contra funcionarios cubanos. La Asamblea General retoma su votación anual.

2022. Biden flexibiliza determinadas restricciones. Washington anuncia medidas para facilitar viajes, remesas y reunificación familiar. También reanuda contactos migratorios con La Habana, aunque mantiene las principales sanciones.

2023. Reanudación de servicios consulares y crisis migratoria. La embajada estadounidense en La Habana recupera servicios de visas de inmigrante. La emigración cubana continúa ocupando un lugar central en la agenda bilateral.

2024. Medidas para apoyar al sector privado cubano. El Departamento del Tesoro autoriza determinadas operaciones bancarias de empresarios independientes y amplía posibilidades de acceso a servicios digitales. Washington retira a Cuba de una lista de países que no cooperan plenamente con los esfuerzos antiterroristas estadounidenses, pero mantiene entonces su designación como patrocinador del terrorismo.

2025. Biden intenta una última apertura y Trump vuelve a endurecer las sanciones. El 14 de enero, Biden anuncia la retirada de Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo, la eliminación de restricciones a determinadas entidades vinculadas al sector militar y la suspensión temporal de demandas bajo el Título III de la Ley Helms-Burton. El 20 de enero, Trump, en su vuelta a la Casa Blanca, revoca las medidas principales. En junio, refuerza su política hacia Cuba con nuevas restricciones financieras y de viajes. En octubre, la resolución cubana obtiene 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones.

Enero de este año. Trump aumenta la presión sobre el suministro petrolero. El 29 de enero declara una emergencia nacional relacionada con Cuba y establece un mecanismo para imponer aranceles adicionales a las importaciones procedentes de países que suministren petróleo a la isla, directa o indirectamente. La medida agrava las dificultades de abastecimiento energético.

Mayo de 2026. Nuevas sanciones estadounidenses. Trump firma otra orden ejecutiva que amplía las medidas contra personas consideradas responsables de la represión en Cuba y de actuaciones que Washington define como amenazas para su seguridad nacional.

Septiembre de 2026. Washington endurece las restricciones financieras. El Departamento del Tesoro modifica las regulaciones sobre activos cubanos, incluye restricciones adicionales a transacciones con entidades de la lista estadounidense y elimina

El enfrentamiento entre Waltz y Rodríguez reflejó una disputa que continúa abierta.

El episodio deja, sobre todo, una nueva realidad diplomática, en la que el rechazo internacional al embargo continúa siendo mayoritario, pero el consenso que Cuba había construido alrededor de esa posición muestra señales evidentes de debilitamiento. ¿Quién ganó la pelea Waltz vs. Rodríguez? Esta vez el estadounidense dio KO.