Cuba apuesta por la medicina y la farmacología para generar divisa y ha encontrado en la comercialización de servicios médicos y en la industria biofarmacéutica dos sectores claves para sustentar la economía del país.

Cuba apuesta por la medicina y la farmacología para generar divisa y esto ha representado un cambio sustancial en comparación con épocas anteriores, en la que primero la venta de azúcar, luego de níquel y después el turismo constituían los pilares económicos de la isla caribeña.

BioCubaFarma, la mayor holding de Cuba

Las 32 empresas biofarmacéuticas cubanas están agrupadas en un gran holding, llamado BioCubaFarma. Allí trabajan, en total, más de 20 mil personas. Este holding produce y distribuye 800 medicamentos al sistema de salud nacional. Actualmente cuenta con 182 patentes y exporta más de 300 productos a casi 50 naciones. El valor de las exportaciones ronda los 400 millones de dólares anuales.

Además, BioCubaFarma maneja, de manera conjunta con diferentes contrapartes, 11 empresas mixtas en el extranjero. La mayoría de estas empresas están en China, aunque el holding también está presente en Singapur, España y Tailandia.

El holding ha continuado diversificándose y, en medio de la pandemia del coronavirus, firmó un acuerdo para lanzar una empresa mixta con la británica SG Innovations Limited. Esto facilitará la comercialización de medicamentos cubanos en la Mancomunidad Británica.

Entre las empresas de BioCubaFarma más conocidas globalmente se encuentra el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). En la cartera de productos de este importante centro investigativo y productor aparecen medicamentos únicos en el mundo, como el Heberprot-P, la vacuna recombinante contra el virus de la hepatitis B y el HeberFERON.

Instituto Finlay, especializado en la investigación y creación de vacunas

Otro centro de gran prestigio es el Instituto Finlay, especializado en la investigación y creación de vacunas. En su portafolio sobresale la vacuna VA-MENGOC-BC, utilizada en más de diez países contra la enfermedad meningocócica. Este centro también desarrolló vacunas antitetánicas, antidiftérica-tetánica y contra la leptospirosis. Además, sus científicos son responsables de la creación de Soberana 01 y Soberana 02, los dos candidatos vacunales contra la COVID-19  que ya están en ensayo clínico.

En la lista de empresas con fama mundial no puede faltar el Centro de Inmunología Molecular (CIM). Allí se producen dos de los medicamentos cubanos más buscados del momento: vacunas terapéuticas para el cáncer de pulmón avanzado.

Esta empresa exporta a más de 30 países y, actualmente, cuenta con tres empresas mixtas, en Argentina, China y Singapur.

Las empresas de BioCubaFarma no sobresalen solo por la producción de medicamentos, sino también de equipamiento con tecnología de avanzada. Por ejemplo, el Centro de Inmunoensayo produce la serie de equipos SUMA, que se utilizan para detectar cáncer de próstata, hepatitis C y ayudan en el pesquisaje neonatal.

Otro equipo muy valioso es el SUMASOHF. A través de una prueba rápida, el aparato es capaz de detectar un posible cáncer de colón, así como otros problemas en el tracto digestivo.

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Cuba apuesta por la medicina y la farmacología con medicamentos únicos en el mundo

Uno de los renglones de exportación más importantes para Cuba son sus medicamentos. Durante más tres décadas los científicos cubanos han desarrollado fármacos que, a día de hoy, son únicos en el mundo.

Uno de los medicamentos cubanos más célebres es el Heberprot-P, creado en el CIGB. Este fármaco reduce notablemente los riesgos de amputación de pies en los diabéticos. Las inyecciones sobre los tejidos dañados de los pacientes contribuyen a sanar las lesiones. Su efectividad es tan alta que ya cuenta con registro sanitario en más de 20 naciones.

En el CIGB también se produce el HeberFERON. Este medicamento se utiliza contra el cáncer de piel no melanoma y sus resultados han sido formidables hasta el momento.

Las vacunas del CIM para pacientes con cáncer de pulmón avanzado son tan importantes que incluso llevan años probándose en pacientes de Estados Unidos. Esto como parte de un acuerdo de colaboración entre el CIM y el Roswell Park Cancer Institute, de Nueva York. La vacuna, llamada CIMAvax-EGF, detiene el crecimiento y la dispersión del cáncer. Por tanto, ayuda a la mejoría de la calidad de vida de los pacientes. Otro punto a su favor es que no produce efectos secundarios muy fuertes.

El PPG se elabora a partir de la cera de la caña de azúcar

Los científicos cubanos han trabajado muy fuerte para lograr medicamentos basados en elementos naturales. Uno de los más conocidos en el mundo es el Policosanol (PPG), que facilita la disminución del colesterol, aunque algunos lo utilizan también como un estimulante sexual.

El PPG se elabora a partir de la cera de la caña de azúcar y se ha demostrado que tiene efectos anti isquémicos y anti trombóticos. Cuba lo exporta a varios países, entre ellos España, Serbia, Venezuela y Eslovaquia.

En el listado de medicamentos cubanos únicos en el mundo también está el NeuroEpo. Este fármaco retrasa la progresión del Alzheimer. No evita ni elimina la enfermedad que afecta a más de 35 millones de personas en el mundo; pero sí enlentece el deterioro físico y mental del paciente.

Solo 128 muertos por el coronavirus y Cuba apuesta por la medicina y la farmacología

La pandemia del coronavirus solo ha provocado menos de 130 muertes en Cuba. En gran parte la baja cifra de fallecidos se debe a la aplicación de medicamentos cubanos a todos los contagiados por el virus.

Entre los fármacos empleados sobresalen dos: el Jusvinza y el Itolizumab. El primero se concibió para tratar enfermedades inflamatorias crónicas; pero se ha empleado con éxito contra el coronavirus. Sus buenos resultados se deben a que controla la inflamación provocada por la COVID-19.

Mientras, el anticuerpo monoclonal Itolizumab también ha demostrado ser muy útil. Antes del coronavirus se empleaba para tratar la psoriasis y la artritis reumatoide. Durante la pandemia su uso posibilita que disminuya el riesgo de los enfermos ante la tormenta de citoquinas.

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Servicios médicos de exportación, una fuente importante de ingresos

La colaboración médica cubana ha estado en el centro de la polémica en los últimos años. Cuba defiende su estrategia, mediante el cual ofrece ayuda médica gratuita a varios países muy pobres. Mientras en otras naciones envía sus profesionales de la salud a los lugares más inhóspitos y los gobiernos pagan por esos servicios. Cada año se obtienen entre 6000 y 8000 millones de dólares, aunque el escenario actual, tras la salida de los médicos de Brasil, Ecuador y Bolivia, es mucho más conservador. Ese dinero se utiliza, entre otras cosas, para mantener totalmente gratuito el servicio médico en Cuba.

A lo largo de las últimas seis décadas, más de 400 000 colaboradores cubanos de la salud han cumplido misiones en 164 naciones. Las críticas, muchas de ellas muy politizadas, están enfocadas en que La Habana se queda con la gran mayoría de los ingresos que generan sus médicos y solo les entrega un pequeño porcentaje. Los críticos del gobierno cubano consideran esto una especie de “esclavitud moderna”.

Médicos cubanos han creado el internacionalismo sanitario

El país con más colaboradores médicos cubanos es Venezuela. Allí permanecen más de 30 mil médicos, enfermeros y personal de tecnología de la salud. Esto reporta al país aproximadamente 3000 millones de dólares anuales; aunque la crisis económica que atraviesa ese país ha incidido en una notable disminución de los ingresos. No obstante, La Habana es el principal aliado político de Caracas, así que no ha retirado sus médicos.

Bajo el gobierno del Partido de los Trabajadores en Brasil, Cuba tuvo una fuerte incidencia en el programa “Más Médicos”. Miles de profesionales trabajaron en lugares complicados de la geografía brasileña. Según datos de La Habana, los médicos cubanos atendieron a 113 359 000 pacientes, en más de 3 600 municipios. La llegada al poder de Jair Bolsonaro marcó el final de la presencia médica cubana en ese programa.

Algo similar ocurrió en Ecuador. El presidente Lenín Moreno se molestó con La Habana por una supuesta injerencia en los asuntos internos del país, durante las jornadas de protestas populares contra el gobierno, y canceló los acuerdos de colaboración médica. Mientras, en Bolivia, tras la salida de Evo Morales, Cuba decidió retirar sus médicos del país, ante la falta de garantías para su seguridad. El retorno al poder del MAS, con Luis Arce, podría marcar un rápido retorno de los galenos cubanos a tierras bolivianas.

Cuba apuesta por la medicina y la farmacología y ante la seria crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus, ha enviado a más de 3800 colaboradores, distribuidos en 52 brigadas, a 39 países y territorios afectados por la COVID-19.