El juego del calamar, una de las series más exitosas de Netflix, será llevada a la realidad, en Abu Dabi y en México para cobrar servicios

La historia del juego del calamar cuenta de 456 personas que se convierten en participantes de un juego de supervivencia mortal, con un premio 38 millones de dólares para el ganador. La serie de Netflix ha captado la atención en todos los continentes. Ahora, la ficción de esta serie será llevada a la realidad, en Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos.

Los organizadores de la iniciativa reunirán en el Centro Cultural de Corea, en Abu Dabi, a dos grupos de 15 personas. Allí ellos jugarán cuatro de los seis desafíos que aparecen en la serie de Netflix, aunque con una “pequeña” diferencia: en la ficción los perdedores recibían una pena mortal, mientras que ahora lógicamente no habrá castigo de ningún tipo.

Otra notable diferencia es que, en la ficción, el último sobreviviente obtenía la millonaria recompensa de 45.600 millones de wones, que es la moneda surcoreana, equivalente a unos 38 millones de dólares. Mientras que, en Abu Dhabi, los triunfadores obtendrán, como premio, trajes deportivos, de color verde, idénticos a los que aparecen en la serie de Netflix.

Los 15 participantes competirán en cuatro juegos que aparecen en “El juego del calamar”. El primero de ellos es “luz roja, luz verde”. Este juego es muy habitual en todas partes del mundo. Se trata de que, mientras esté encendida la luz verde, puedes moverte, cuando aparece la roja, debes quedarte quieto.

En la serie, un robot gigante recurre a rayos láser para marcar a los jugadores que se movieron con la luz roja. Luego, estos son asesinados. Claro, en Abu Dabi los perdedores solo serán expulsados del juego.

En el Juego de Abu Dhabi no se muere pero solo se gana ropa deportiva

En otro juego, el de las galletas de azúcar (Dalgona), los jugadores deben recortar con una aguja, con extremo cuidado, formas dentro de una galleta de azúcar. Si esta se rompe, entonces la persona pierde, no solo el juego, sino también la vida.

Un tercer juego de la serie de Netflix que se desarrollará en Abu Dabi es el de las canicas. En él, la persona debe obtener las 10 bolas de su contrincante, a partir de derrotarlos en diferentes juegos.

La última competencia de “El juego del calamar” que se efectuará en Abu Dabi es el reto con cuadrados de origami: el Ddakji. En el Ddakji, cada jugador tiene un cuadrado, que luce como un sobre, de diferente color.

Uno de estos cuadrados se coloca en el suelo. Entonces, el ddakji del oponente debe golpearlo. Si como resultado del golpe el ddakji que estaba en el suelo gira, el jugador que golpeó se queda con ese cuadrado y, por tanto, es el ganador.

«Los juegos parecían un poco brutales en la serie para maximizar el elemento dramático. Sin embargo, en realidad todos los juegos de la serie existen y son jugados por niños coreanos desde el pasado hasta el presente», aseguró Nam Chan-woo, director del Centro Cultural de Corea. El ejecutivo reconoció que, hasta el momento, más de 330 personas han mostrado su interés por participar en esta iniciativa.

Empresa de servicios públicos en México utiliza sobres de El Juego del Calamar para cobrar a sus deudores

Empresa de servicios públicos en México utiliza sobres de El Juego del Calamar para cobrar a sus deudores

Los latinoamericanos, se sabe, son creativos y no faltan de aprovechar ocasiones, como la popularidad de El Juego del Calamar. El fin de semana se hicieron virales fotografías de los sobres que envió la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Mexicali (CESPM) a sus deudores. Misma que tuvo como peculiaridad la impresión del logotipo de la serie Squid game, de Netflix.

Debido a su deber de cobro, la CESPM emprendió una novedosa estrategia de recaudación para incentivar el abono del servicio de agua potable. La institución precisó que la táctica que se inspiró en El juego del calamar es una forma amigable de incitar el pago de servicios.

Fue así que residentes de los fraccionamientos de Jardines del Lago, Gran Venecia, Sevilla, entre otros, difundieron las imágenes de los avisos. Mismos que la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Mexicali envió a los buzones de sus moradas.

El semanario Zeta cubrió el caso y aseguró que los sobres llegaron a las diversas direcciones desde el domingo 10 de octubre. El mismo medio asegura que, desde julio de este año, el organismo público retomó la instalación de reductores a usuarios domésticos. Esto ya que el proceso se suspendió durante el 2020, producto de la COVID-19.

A causa de esta medida, un 28% de deudores se elevó hasta 35%, confirmó en Zeta Armando Samaniego, director de la CESPM. Así que emprendieron una estrategia para incentivar la regularización de los pagos.

Con la maniobra dispuesta, se espera colectar, mediante el abono de los contribuyentes atrasados, como mínimo, un millón de pesos. Información dispuesta por el organismo antes mencionado asegura que la estrategia de marketing costó menos de cien pesos.