Mudarse a España de forma legal no siempre exige contar con un contrato de trabajo, abrir una empresa o realizar una inversión millonaria. Para quienes disponen de ahorros suficientes y pueden mantenerse sin trabajar en el país, la residencia no lucrativa es una vía rápida y sencilla.
Este permiso está pensado para ciudadanos de fuera de la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo y Suiza que quieran establecerse en España durante un periodo inicial de un año y puedan demostrar que cuentan con recursos económicos suficientes para cubrir sus gastos.
La clave está precisamente en que quien obtiene esta residencia puede vivir legalmente en España, pero no está autorizado a desarrollar una actividad laboral o profesional en el país.
¿Cuánto dinero necesitas para una residencia no lucrativa en España?
El requisito económico es uno de los elementos centrales de la solicitud. Para el titular principal, la referencia equivale al 400 % del IPREM anual. Con las cifras utilizadas actualmente como referencia, esto supone alrededor de 28.800 euros para cubrir el primer año.
Si la persona viaja acompañada de familiares, debe añadir aproximadamente 7.200 euros por cada miembro adicional, equivalentes al 100 % del IPREM. Una pareja, por ejemplo, tendría que acreditar alrededor de 36.000 euros.
No necesariamente se trata de demostrar un salario mensual. Los recursos pueden proceder de ahorros, patrimonio o ingresos periódicos que no dependan de trabajar en España. La administración puede exigir extractos bancarios, declaraciones fiscales y documentación que permita comprobar que esos fondos realmente existen y están disponibles.
La solvencia económica abre la puerta, pero no completa el expediente. El solicitante debe disponer de un seguro médico con cobertura suficiente en España. También necesita presentar un certificado médico y, si es mayor de edad, demostrar que no tiene antecedentes penales en los países donde haya residido durante los cinco años anteriores.
El pasaporte debe estar vigente y la solicitud incluye formularios específicos, fotografía y el pago de las tasas correspondientes.
Además, los documentos expedidos en otros países pueden necesitar apostilla o legalización. Si están redactados en un idioma diferente del español, deberán acompañarse de su traducción.
Para quienes todavía se encuentran en edad laboral, el consulado también puede pedir pruebas de que cesarán su actividad profesional durante el periodo de residencia.
¿Dónde se solicita la residencia no lucrativa?
La residencia no lucrativa no se inicia normalmente después de llegar como turista a España. En el bufete jurídico Caporaso & Partners pueden ayudar con la documentación que deberá presentar la persona interesada en solicitar la residencia no lucrativa desde el país donde se encuentran viviendo.
El procedimiento comienza en el consulado español correspondiente al lugar de residencia legal del solicitante. Allí se presentan simultáneamente la solicitud del visado y la autorización inicial de residencia.
Si el visado es aprobado, su vigencia inicial es de 365 días. Una vez que la persona entra en España debe solicitar, dentro del plazo establecido, su Tarjeta de Identidad de Extranjero.
El permiso puede extenderse al cónyuge o pareja acreditada y a los hijos menores. También contempla determinados supuestos de hijos mayores que dependan del solicitante por discapacidad o razones de salud. Cada miembro debe cumplir buena parte de los requisitos documentales y deberá demostrarse el vínculo familiar.
¿Cuenta para obtener la nacionalidad española?
Este es uno de los puntos que hace especialmente atractiva esta residencia. El tiempo vivido legalmente en España mediante este permiso puede computar como residencia a efectos de una futura solicitud de nacionalidad.
Para ciudadanos de países iberoamericanos, el plazo exigido para solicitar la nacionalidad española por residencia puede ser mucho más corto que el régimen general.
Por ejemplo, una persona colombiana que obtiene inicialmente una residencia no lucrativa por un año y posteriormente la renueva podría alcanzar durante esa segunda autorización el tiempo mínimo de residencia legal exigido para presentar su solicitud de nacionalidad.
Eso no significa que la nacionalidad sea automática, porque deberán cumplirse también los demás requisitos legales. Pero convierte a la residencia no lucrativa en algo más que un permiso temporal.
Para quienes cuentan con ahorros suficientes y buscan trasladar su vida a España sin depender inmediatamente de un empleo, puede representar una de las vías más accesibles para comenzar una residencia legal con posibilidades de continuidad a largo plazo.
