La UIF y la Fiscalía General de México incriminaron al gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, por lavado de dinero.

La Unidad de Inteligencia Financiera y la Fiscalía General de México presentaron denuncias contra el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, por lavado de dinero, defraudación fiscal y delincuencia organizada. El político del Partido Acción Nacional dice ser un perseguido del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, las evidencias en su contra y la historia de anteriores gobernadores de ese estado mexicano indican que la persecución es solo una excusa.

El narco Estado de México donde 5 Gobernadores han sido incriminados

Tamaulipas tiene un récord de corrupción difícil de superar: sus últimos cinco gobernadores, desde 1993 hasta la actualidad, han sido acusados, algunos en México y otros en Estados Unidos, de actividades relacionadas con el narcotráfico y el lavado de dinero. Este estado mexicano lleva más de dos décadas bajo el control de carteles de la droga.

Cabeza de Vaca llegó a la gobernación en 2016. En su discurso se presentó como un político diferente, de mano dura, capaz de acabar con el control territorial de los narcos. La realidad ha sido diferente. Los investigadores encontraron que Cabeza de Vaca lideró todo tipo de actividades ilegales. Lo acusan de colocar depósitos bancarios millonarios, de crear empresas fantasmas para lavar dinero y pagar menos impuestos. En esto estarían involucrados también varios de sus socios y familiares.

La línea de defensa de Cabeza de Vaca y sus asesores legales ha sido alegar persecución política. Morena y Partido Acción Nacional son antagonistas en el escenario político mexicano, así que Cabeza de Vaca intenta presentarse como víctima del presidente López Obrador.

Cabeza de Vaca está implicado también en el caso Odebrecht

Cabeza de Vaca entró en la vida política tras recaudar fondos en Tamaulipas para Vicente Fox. En 2005 fue elegido presidente municipal de Reynosa, uno de los lugares principales bajo el control del Cártel de los Zetas y del Golfo. La DEA estadounidense comenzó a interesarse por sus actividades y un informe reveló que, en 2012, tuvo un encuentro en Baja California del Sur con el tristemente célebre Chapo Guzmán, jefe del Cártel de Sinaloa.

El apellido Cabeza de Vaca también apareció en la investigación contra Odebrecht en México. En el juicio que se le realiza a Emilio Lozoya, exdirector general de Pemex, este dijo que la Odebrecht destinó 25 millones de dólares a sobornar a políticos, para que estos apoyaran la Reforma Energética de 2014. Entre los sobornados estuvo Cabeza de Vaca, quien ya era en ese momento gobernador de Tamaulipas.

Con todos estos antecedentes en sus espaldas y con investigaciones abiertas en México y Estados Unidos, la narrativa de perseguido político parece que no funcionará para Cabeza de Vaca. Podría convertirse en el quinto gobernador de Tamaulipas que, de manera consecutiva, resulta culpable de corrupción. Solo que esta vez a Cabeza de Vaca lo juzgarían todavía estando al frente de la gobernación.