Las microviviendas proliferan en megaciudades que ya no tienen más espacio para construir. Estas pequeñas casas son más económicas y amigables con el medio ambiente, pero, ¿te atreverías a vivir en un espacio inferior a 20 metros cuadrados?

Las megaciudades cada vez son más habituales en todos los continentes. La ONU reconoce que al menos 31 urbes tienen más de 10 millones de habitantes. Todas ellas afrontan un problema común: escasez de espacio y de viviendas. Ante esta situación han proliferado las microviviendas. ¿Crees que podrías vivir en un espacio de menos de 20 metros cuadrados?

De acuerdo con el informe “Las ciudades del mundo”, de la ONU, para 2030 las áreas urbanas albergarán hasta el 60% de las personas de todo el planeta. En este escenario para los trabajadores y estudiantes será todavía más complicado encontrar un lugar asequible para vivir, como ya analizamos en un artículo anterior en YoReportero. Una solución ha sido apostar por las microviviendas o “tiny houses”, un concepto de hogar extendido en Europa y Estados Unidos.

¿Cómo son las microcasas?

No existe una definición exacta sobre qué entender por una microvivienda. Pero un elemento sí está claro: el diseño tiene que ser renovador, para así aprovechar el espacio reducido de la mejor forma. Técnicamente las microviviendas no son contenedores prefabricados ni caravanas de remolques. Estas microcasas se levantan in situ.

Las podemos encontrar hasta de solo 7,5 metros cuadrados, como el Diogene Micro Home, en Londres. Esta microcasa cuenta con un escritorio plegable, paneles solares y un sistema que facilita la recolección de agua. En Varsovia está la Casa Keret, considerada la vivienda más angosta del mundo. Este edificio fue levantado en un callejón de apenas 122 centímetros en su parte más ancha

Las microviviendas tienen varias ventajas. Por lo general están situadas en lugares céntricos. Alquilar un apartamento convencional allí sería extremadamente caro y comprarlo todavía más. Mientras, las microviviendas tienen precios de renta mucho más económicos e incluso pueden comprarse totalmente por menos de 25 mil dólares.

Además, estas microviviendas son mucho más amigables con el medio ambiente. Al ser tan pequeñas, el gasto energético es muy inferior al de una vivienda convencional. Otro detalle es que los materiales de construcción que se utilizan para edificarlas son menos contaminantes.

¿Te atreverías a vivir en un espacio inferior a 20 metros cuadrados?

No obstante, el interés por las microviviendas no está solo en el ahorro monetario. Para Andrew Odom, autor de uno de los sitios web más populares sobre las microcasas, a día de hoy existe confusión a la hora de entender por qué elegir este tipo de vivienda. Según Odom, muchos de los que han decidido por las “tiny houses” lo hacen como una solución rápida a un problema determinado, como la deuda. Pero estas personas, asegura, pierden la esencia del movimiento que apuesta por estos espacios por considerarlos como una transición “espiritual, mental y física”.

Uno de los elementos que frena el crecimiento de las “tiny houses”, al menos en Estados Unidos, es la aplicación de leyes que prohíben a los residentes vivir en casas pequeñas. Para eludir estas restricciones, no pocos han optado por construir las viviendas sobre ruedas. De esta forma las presentan como remolques que sí son más tolerados.

El fenómeno de las “tiny houses” ha llegado a la televisión. En Estados Unidos sobresale el reality show Tiny House Nation, emitido por la cadena FYI. Mientras, en España, se transmite Minicasas, del canal Divinity.

Hong Kong, el rey de las microviviendas

Uno de los territorios con mayor cantidad de microviviendas es Hong Kong. El problema del espacio es muy serio en esta jurisdicción donde habitan 7,5 millones de personas y ya no hay más espacio para construir.

Hong Kong es un gran hub financiero. Su espectacular horizonte repleto de rascacielos acoge a negocios de todos los continentes. El salario medio es de 2000 euros. Pero detrás de ese esplendor se oculta una realidad que muchos no quieren ver. Unas 200 mil personas viven en espacios desde 1,5 hasta nueve metros cuadrados.

Los altísimos alquileres han obligado a no pocas personas a optar por “casas jaulas” en las que apenas pueden ponerse de pie. Otras microviviendas, en mejores condiciones y más céntricas, pueden costar, como promedio, 350 mil euros, por apenas 16 metros cuadrados.

Las microviviendas jugarán un rol cada vez más importante como posible solución al déficit de viviendas en el futuro. Tú, ¿te atreverías a vivir en 20 metros cuadrados?