El australiano Julian Assange podría pasar 175 años en prisión si fuera extraditado a Estados Unidos.

Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, se enfrenta a un juicio en el Reino Unido, para determinar si puede o no ser deportado a Estados Unidos. ¿Por qué la Casa Blanca y el Pentágono están tan furiosos contra este activista, al que acusan de 18 cargos? Y, ¿de qué acusan a Julian Assange?

La Administración Trump quiere juzgar a este conocido activista por delitos de obtención, posesión y divulgación de informes secretos militares y diplomáticos. Si es encontrado culpable de los 18 cargos, su sentencia sería de 175 años de prisión.

WikiLeaks, voz líder en la era de los de la ley mordaza

El portal Wikileaks destapó, en 2010, las terribles imágenes en las que un fotógrafo y un conductor de la agencia Reuters morían tras ser atacados por helicópteros Apache, el 12 de julio de 2007. Como resultado, estas revelaciones convirtieron a Wikileaks en un enemigo público del Pentágono.

Assange recibió y publicó más de 700 000 informaciones secretas ofrecidas por el exanalista de seguridad Chelsea Manning quien había copiado estos amplios volúmenes de datos de computadores del Departamento de Defensa.

De acuerdo con el Departamento de Justicia, esta fue una de las “mayores filtraciones de información clasificada en la historia de Estados Unidos”. Según ellos, Assange ayudó a Manning a descifrar la contraseña con la que pudo entrar a computadores del Departamento de Defensa. Estas computadoras están conectadas a SIPRNet, una red del Pentágono donde se guardaban documentos secretos.

¿De qué acusan a Julian Assange? Su culpa es haber destapado crimenes de guerra.

La publicación de estas informaciones, según las autoridades estadounidenses, comprometió la seguridad del país y puso en peligro la vida de soldados y colaboradores del Ejército. Por su parte, Assange y Wikileaks defienden que sus filtraciones contribuyeron a revelar crímenes de guerra.  

Manning fue condenada, en 2013, a 35 años de prisión, pero en 2017 recibió el perdón presidencial de Barack Obama. No obstante, volvió a la cárcel, al negarse a declarar ante un Gran Jurado que continúa investigando a WikiLeaks.

Desde Estados Unidos trataron por todas las vías de obtener la extradición de Assange, así que también inventaron un cargo en su contra por violación de una mujer y abuso de otra, en Suecia. Ante el acoso, en 2012, el australiano obtuvo asilo político en la embajada de Ecuador, en Londres, gracias al apoyo del entonces presidente Rafael Correa.

Con la llegada de un nuevo gobierno a Quito, liderado por Lenín Moreno, cambió la situación de Assange. En 2019, Moreno pactó con el gobierno británico y entregó a Assange quien ahora corre riesgo de ser deportado.

Si Assange es extraditado va a ser juzgado en Estados Unidos por 18 cargos: uno por conspirar para recibir información de defensa nacional, siete por obtener esa información, nueve por revelar la información y otro  por conspirar para acceder a un computador.

Assange sostiene que actuó como periodista y que lo asiste el derecho a la libre expresión. Sus abogados han reconocido que los cargos en Estados Unidos constituyen un abuso de poder y que detrás hay claras motivaciones políticas.