Ahora nos impondrán una APP para tener sexo, de no usarla no podrás probar si el sexo era consentido o no. Y tú ¿qué piensas?

De seguro muchos famosos, que han sido acusados de haber forzado actos sexuales, estarán felices con las nuevas APP para tener sexo. Pero nosotros, comunes mortales que nos apasionamos, nos enamoramos y tenemos sexo por impulsos ¿nos podremos acostumbrar?

Las app forman parte inseparable de nuestras vidas; pero, en ocasiones, aparecen supuestas soluciones digitales que rozan el absurdo. Ese es el caso de las llamadas “app para el consentimiento sexual”.

En Australia, España, Dinamarca y Holanda han surgido aplicaciones móviles que buscan registrar el consentimiento de dos personas (o más) involucradas en el acto sexual.

En Holanda, un grupo de abogados creó una APP para tener sexo, llamada LegalFling, que funciona sobre la cadena de bloques (blockchain). Las partes involucradas firman un documento digital donde aparece el consentimiento sobre las relaciones sexuales que tendrán. De esta forma, como sucede con las criptomonedas, el documento será inalterable.

“El sexo debería no ser solo divertido. Debería ser seguro para todo el mundo. Pedirle a alguien que firme un contrato antes de que empiece lo divertido es un poco incómodo. Pero un simple toque es tan fácil como 1, 2, 3”, aseveran los creadores de LegalFling. Ellos aclaran que su público no es solo el que tiene relaciones de una noche, sino que busca interesar a las parejas más estables.

“Piensa en un vídeo o foto picante que has hecho con tu pareja. No quieres que se convierta en algo viral cuando la relación se acabe. Así que hemos añadido estas cláusulas extra con las que uno puede estar de acuerdo antes del acto, para que tu alegría no se comparta luego”, aclararon.

Críticas y dudas sobre las app de consentimiento sexual

En España, ante la Ley de Libertad Sexual, el abogado español, José Luis Sariego, creó la app iSex, que tiene el mismo objetivo que LegalFling. Mientras, en Dinamarca, el parlamento aprobó una legal que fuerza a las partes a dar el consentimiento para que un acto sexual no se considere violación.

En este escenario, surgió la APP para tener sexo iConsent. En ella, los usuarios pueden otorgar un permiso de coito, que tendrá una vigencia de 24 horas. Esta app ha recibido muchas críticas, por ejemplo, el proyecto Everyday Sexism dijo que era potencialmente peligrosa y que no resolvía ningún problema. Para apoyar su argumento colocaron una situación hipotética. “Si la persona cambia de opinión y no tiene la posibilidad de agarrar el teléfono móvil para retirar el consentimiento”, ¿qué sucederá?

La lista de APP para tener sexo con objetivos similares es cada vez más extensa. En la actualidad pueden encontrarse online otras como We-Consent, UConsent y YesMeansYes. Ahora también en Australia se han sumado a esta tendencia.

¿Cómo funcionaría la app de consentimiento sexual en Australia?

Antes de entrar en cualquier tipo de acción sexual, cada una de las personas que participa abrirá la aplicación móvil y dará su consentimiento. De esta manera supuestamente quedará constancia de que todos estuvieron de acuerdo en el acto. Por tanto, ninguna de las partes está siendo forzada a realizar el sexo.

La idea de esta absurda app fue de Mick Fuller, un alto jefe de la policía de Australia. Este oficial aseveró que sería útil que las personas lograran registrar su consentimiento sexual. Esta aplicación ampliaría las opciones de condena en casos de delitos sexuales. En Australia, el total de agresiones sexuales reportadas ha aumentado notablemente en el último lustro. No obstante, apenas el 2% de los casos que llegan a juicio logra una sentencia favorable a la parte acusadora.

De acuerdo con Fuller, si actualmente existen aplicaciones de citas muy exitosas, como Tinder, también podría emplearse esa tecnología para APP para tener sexo y documentar el consentimiento sexual. “La tecnología no soluciona todo, pero juega un papel muy importante en cómo se encuentran las personas actualmente. Solo es una sugerencia. Queda por verse si es parte de la solución”, aseveró Fuller.

¿Tendrá éxito la iniciativa de Fuller? El oficial recibió felicitaciones por la idea; pero parece poco probable que fructifique. El argumento para la anterior afirmación lo dio Catharine Lumby, especialista en ética y responsabilidad de la Universidad de Sídney. Ella consideró a la futura aplicación móvil como una “solución rápida que malinterpreta las circunstancias de las agresiones sexuales.”

El abogado panameño Giovanni Caporaso Gottlieb, primero se rio de la consulta, luego nos dijo que esto puede ser útil en caso de relaciones en el ámbito de relaciones en el mismo ambiente de trabajo. En todos casos, según el letrado,  debería ser reglamentado por contrato y no con una APP para tener sexo que solo confirma el consentimiento y deja espacio a demandas.

¿Qué crees tú de este absurdo? ¿Utilizarías alguna vez una de estas app?